Fíjate si la religión de tu naturaleza y la filosofía de tu ser pueden,
mediante la ciencia de tu mente, integrarse en nueva realidad
intrépida y resplandeciente de tu destino evolutivo. |
| No olvides que es imposible que lo que te esté ocurriendo sea por accidente. Simplemente podrías decir, “este es el momento en el que elijo despertar”, y eso será verdad y siempre habrá sido verdad. |
| A todo tu alrededor están los maestros que haz escogido para asistir y acelerar la confrontación necesaria entre tu identidad objetiva y la completa, eterna y perfectamente creativa mente universal que te rodea a fin de de vivir tu inevitable experiencia de resurrección e iluminación. |
| Lo que temías (y lo que has estado negando con tu miedo posesivo) es tu propia iluminación. Estás retornando a la mente de Dios mediante el recuerdo de tu transformación de un ser temporal a la realidad de la vida eterna. Entonces, aquí mismo, ahora mismo, es el momento de tu pasaje de la muerte a la vida. |
| Esta es la enseñanza de una iniciación o la determinación de una mente individual de reconocer a su ser pleno y universal. Es el pasaje transitorio del tiempo a la eternidad; de esta aparente pesadilla de separación al recuerdo de que eres perfecto tal como Dios te creó. Se logra mediante una reasociación resplandeciente de tu identidad perceptiva individual. |
| Este es tu despertar y cada obstáculo que la paz deba sobrepasar se supera exactamente de la misma manera: el miedo que lo originó cede ante el amor que se encuentra detrás y así, desaparece el miedo. |